En Clínica Bajo siempre defendemos la célebre frase “somos lo que comemos”. La alimentación tiene una repercusión directa en nuestro cuerpo y nuestra salud, lo hemos mencionado muchas veces con ejemplos acerca de aquellos alimentos que benefician o dañan nuestros dientes o nuestra piel. Pues bien, según un reciente estudio, los arándanos poseen propiedades que ayudan con la demencia.

Dicho estudio se ha elaborado en la Universidad de Cincinnati y se ha publicado en la revista ‘Nutrients’. Robert Krikorian fue el director y la conclusión no es otra que los arándanos, gracias a su alto contenido de micronutrientes y antioxidantes, favorece la actividad neuronal. 

Un estudio revela que el consumo continuo de arándanos reduce el riesgo de padecer demencia o alzhéimer

El estudio se realizó con 33 pacientes de mediana edad (entre 50 y 65 años), los cuales tenían sobrepeso y habían notado una disminución de la memoria. Durante tres meses, los pacientes no podían comer arándanos, solo un suplemento para mezclar con agua que les facilitaba el propio equipo. La mitad de los participantes recibieron un suplemento equivalente a media taza de arándanos enteros, la otra mitad recibió placebo.

Tras los tres meses, los científicos comprobaron que aquellos pacientes que comieron arándanos a diario mostraron una mejoría en las tareas cognitivas. Además, se mostró una mejora en un proceso celular que se asocia a una mayor longevidad.

La resolución de este estudio supone un gran avance y una muy buena noticia. La prevención de la demencia o el alzhéimer es fundamental y si podemos acentuarla con la alimentación, mucho mejor.