El prognatismo mandibular es un problema de oclusión que afecta a un pequeño porcentaje de la población (entre el 1 y el 3%). Supone el crecimiento acentuado de la mandíbula respecto al maxilar superior, sobresaliento del mismo y afectando a la estructura facial.

Estéticamente puede suponer un problema puesto que provoca tener un mentón prominente, pero sobre todo debemos de hablar de consecuencias de salud, ya que son muchos los inconvenientes provocados a nivel funcional.

El prognatismo mandibular y sus consecuencias

Como hemos dicho, la consecuencia más visible es la imagen facial de la persona que lo padece, ya que muchas veces acaba convirtiéndose en su seña de identidad. Esto puede afectar a su autoestima y todo lo que ello puede derivar. No obstante, hay otras dolencias y consecuencias que nos afectan a la salud en general como por ejemplo:

  • Dolores de cabeza
  • Molestias en la masticación
  • Dolores en la mandíbula y sobrecarga de la misma
  • Problemas en la pronunciación (ceceo)
  • Contacto inevitable y constante entre piezas dentales que provocan el desgaste de las mismas.

¿Qué podemos hacer para corregir el prognatismo mandibular?

En este caso la edad es un factor decisivo para el tratamiento, cuanto antes se haga menos invasivo deberá de ser. Por ello es fundamental, desde una edad temprana -alrededor de los seis años-, acudir al especialista para detectar cualquier anomalía.

De esta manera podemos detectar e influir sobre el crecimiento de las bases óseas, corrigiendo cualquier pequeño problema detectado. Si lo hacemos de este modo, con unos simples aparatos que el niño podrá utilizar en casa se podría corregir el prognatismo en edad temprana.

Si el tratamiento se aplica en personas en edad adulta el procedimiento deberá ser más agresivo, combinando la ortodoncia con la cirugía ortognática. Es decir, por un lado deberán someterse a un tratamiento de ortodoncia para colocar las piezas dentales en la posición correcta para después someterse a una intervención quirúrgica que arregle la posición del hueso mandibular.

Por eso, en Clinica Dental Bajo siempre insistimos en las revisiones periódicas desde una edad temprana, que es cuando se pueden diagnosticar muchas anomalías con tratamientos menos agresivos.